TRABAJAR EN VARIAS NOVELAS A LA VEZ: PROS Y CONTRAS

¡Buenos días a todos! En la entrada de hoy vamos a desgranar los pros y los contras de trabajar en varios proyectos a la vez.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que lo que es válido para una persona puede no serlo para otra: al igual que hay escritores brújula y escritores mapa, hay quienes se ven cómodos trabajando en varios proyectos a la vez y quienes lo ven imposible.

Trabajar en dos, tres o incluso más proyectos de escritura simultáneos tiene como principal ventaja la constante estimulación. El aburrimiento es prácticamente imposible. Al fin y al cabo, si te saturas de una historia, pasas a otra y avanzas en esa hasta que el cuerpo te pida cambiar. Hay gente que necesita estos cambios constantes, que se agobian cuando están muchos meses metidos en un mismo proyecto. Para este tipo de personas, puede venir bien. Otra ventaja es que, si son proyectos de temáticas distintas, puedes ir variando según el día que tengas. Si estás en un único proyecto y es, pongamos por ejemplo, una historia de amor romántico y cuqui, y ese día te levantas enfadada con el mundo, puede ser que si no tienes una escaleta fijada tus protagonistas acaben con una enfermedad terminal, o separados, o caiga una bomba nuclear que acabe con todos. Así, si tienes un día épico puedes dedicarte a un proyecto de fantasía, si te sientes dark al terror, o si te levantas feliz de la vida a la chic lit.

Como desventaja, nos encontramos con que el avance se ralentiza muchísimo: si escribes en, pongamos tres proyectos, de forma simultánea, tardarás el triple en terminarlos, y eso puede dar lugar a frustraciones y abandonos al ver el final tan lejano. Además, tienes que ser un experto de la organización, o las personalidades de unos personajes pueden acabar influyendo en las de otros que no viven ni en el mismo mundo.

 

Si escribes única y exclusivamente para ti, si no te importa si tus escritos ven alguna vez la luz del día o se quedan para siempre en una carpeta de tu ordenador, si lo único que buscas es disfrutar con la escritura, puede ser una buena opción. Si no, creo que hay que ser muy organizado para conseguir llevar adelante varios proyectos simultáneos con éxito.

Si aún así decides que vas a seguir este sistema, te daría algunos consejos:

  • Ten un cuaderno para cada proyecto, a parte de una carpeta en Word o el programa de escritura que utilices. De esta forma podrás apuntar las ideas, dudas o notas que se te ocurran de cada historia sin que se mezclen con las demás.
  • Desarrolla fichas de personaje exhaustivas, así como descripciones del mundo, época y cultura en que se desarrolle cada historia y tenlas delante cuando estés con ese proyecto. Así evitarás que la protagonista rubia pase a ser pelirroja, que el mago medieval consulte su reloj o que un huérfano pida consejo a su madre. Esto es importante con los personajes secundarios, porque los desarrollamos menos que los principales y podemos olvidar esos detalles.
  • La escaleta es tu amiga. Si eres brújula y además llevas varios proyectos a la vez, tengo que decirte una cosa: ni George R. R. Martin es capaz de hacerlo. Si tú puedes y después no pierdes meses corrigiendo gazapos y errores en cada historia, tienes toda mi admiración. Sin embargo, creo que es más fácil combinar proyectos cuando tienes escaletas hechas de cada uno de ellos.

 

Los puntos débiles de este sistema son los puntos fuertes de dedicarte a una sola historia: te sientas, la piensas, la estructuras, creas los personajes y las situaciones y te pones a escribir hasta que terminas con la historia. Es más rápido, la productividad por lo tanto suele subir, la moral está alta al ver cómo el proyecto cada vez se encuentra más cerca de terminar, y estás centrado en una sola historia, por lo que no hay interferencias. Si eres capaz de no dejarte influenciar en exceso por tus estados de ánimo y continuar tu historia por el camino que tenías trazado para ella, y no te dejas tentar por los cantos de sirena de nuevas historias hasta que termines la que tienes entre manos, este sistema es perfecto para ti. La parte negativa es que hay momentos en que puedes sentirte agobiado y necesites cambiar de «ambiente», y si estás con un solo proyecto, esto no es posible.

¿Qué sistema uso yo? Como casi siempre, uno mixto. No muchas veces tengo claro cuál es el proyecto al que me quiero dedicar. Así que comienzo con varios, pero no avanzo mucho, solo lo hago hasta que uno de ellos me cautiva por completo. Entonces dejo los demás aparcados hasta que llegue su momento y me pongo en exclusiva con el elegido. Ahora mismo tengo tres proyectos escaletados, con mundos desarrollados, personajes definidos e investigación realizada. Uno apenas empezado, otro con todo el inicio escrito y un tercero que resultó el vencedor de la justa y con el que estoy al 100%. La parte buena es que, cuando consiga terminar este, tendré dos proyectos avanzados con los que resultará más fácil ponerse porque mucho trabajo ya estará avanzado. Eso, claro está, siempre que no se me cruce otra idea por la cabeza. Pero por lo pronto, una vez tomada la decisión, me dedicaré al proyecto actual hasta que esté listo para ver la luz.

Entonces, si estoy solo con una novela, ¿Cómo hago esos días en que la cabeza me va a explotar, estoy un poco harta de ese contexto histórico-cultural y hasta de mis propios personajes?  Cuando eso ocurre, escribo un relato. Un relato es algo rápido, corto, que te ayuda a despejar la mente y puede resultar muy satisfactorio con un esfuerzo reducido en comparación a una novela. Lo terminas en un par de días y vuelves a lo que estabas haciendo con ganas y energía. Y, por si fuera poco, vas haciendo una colección de relatos que, si son de temáticas similares, quién sabe si pueden acabar siendo en algún momento una antología. Lo que viene siendo un win-win. 

Contadme ¿Vosotros sois almas libres que revolotean de proyecto en proyecto u os centráis en uno y no descansáis hasta tenerlo terminado?