RESEÑA: LA CASA DE LAS PUERTAS CERRADAS

LA CASA DE LAS PUERTAS CERRADAS

Helena Vicente y Vincent L. Ochoa

 

 

FICHA TÉCNICA
Título.- La casa de las puertas cerradas.
Autores.- Helena Vicente y Vincent L. Ochoa
Editorial.- Amanecer
Páginas.- 339
Tipo de libro.- Autoconclusivo
Año.- 2018
Precio.- 3'12€ (eBook)/ 13€ (papel, tapa blanda)

 

 

 

 

 

 

 

SINOPSIS

Cerrar las puertas.

No abrir las ventanas.

No hacer ruido.

Encerrarme en la habitación a partir de las diez.

Ahora vivo con mamá y estas son las normas. Ella dice que es por sus dolores de cabeza, pero hay algo más. Un espíritu deambula por los pasillos. Hoy me ha visto, lo espiaba desde las escaleras cuando lo vi ahorcado, colgando de una viga en el salón. Tengo mucho miedo, pero sé que si las puertas están cerradas, no podrá hacernos daño.

Mamá dice que no hay ningún fantasma, pero yo sé que miente.

No puedo salir de mi habitación.

 

OPINIÓN

Debo admitir que estuve a punto de no darle una oportunidad, ya que no leo terror, al igual que no suelo ver películas de este estilo. No me gusta pasar miedo, no disfruto esa sensación y además después tengo pesadillas. Sin embargo, decidí lanzarme a la piscina tras leer los dos primeros capítulos en la web de la editorial y ha sido una buena idea. Lo primero que tiene que quedar claro, sobre todo para la gente como yo que no leen este género, es que este libro, pese a lo que pueda parecer por la sinopsis, no va de fantasmas…al menos en el sentido «seres del más allá» del término. Yo creo que encaja más en el término «terror psicológico» o «misterio», puesto que hay algo misterioso en esa casa que intuimos desde el principio y que no sabemos qué es.

La historia está contada desde dos puntos de vista. El principal es Mitchell, el niño protagonista, que debe ir a vivir con una madre casi desconocida debido a los problemas de salud de su abuela, que es quien le ha criado. Llega a una casa en la que hay un montón de normas agobiantes que seguir, como mantener siempre las puertas cerradas y no salir de su cuarto por la noche, y donde pronto descubre que vive algo más que su madre y él. El segundo punto de vista…tendréis que descubrirlo.

El ambiente de tensión y miedo es palpable desde el principio. Los autores recrean de forma muy convincente la atmósfera opresiva en que Mitchell se ve inmerso y, al hacerlo a través de sus ojos, sientes su angustia como si fuera tuya. Aunque muy pronto se intuye por dónde van los tiros, creo que en esta novela lo más importante no es descubrir qué ocurre en esa casa, sino vivir el proceso del protagonista para descubrirlo por si mismo (y el proceso de otro habitante de la casa del que no puedo hablar sin destripar la historia). 

Los personajes están bien dibujados (aunque tengo un conflicto con uno de ellos) y la historia fluye muy bien en sus dos puntos de vista. Hay un gran dominio del  contexto espacio-temporal en las dos líneas de narración que confluyen en la última parte, y esto creo que es algo complicado de conseguir sin meter la pata en ningún momento.

Una de las cosas que más curiosidad me daba era que está escrita a cuatro manos, pero debo decir que no se aprecia en absoluto qué partes ha escrito cada uno y que la coherencia en estilo y ritmo es total. Tiene unas ilustraciones preciosas que te ayudan a imaginar la historia y a los personajes y me ha gustado mucho que, a pesar de creer que sabes lo que está pasando durante toda la novela, cuando al final aparece la explicación del «por qué», más que del «qué», consigue sorprender y hacer que todo encaje.

Como puntos flojos creo que el final se precipita demasiado ya que, tras una novela con un ritmo muy pausado, de repente se acelera y llega a parecer atropellado. Lo que menos me ha gustado, sin duda alguna, es la actitud de la madre. Entiendo que para el avance de la trama tiene que tomar determinadas decisiones, pero creo que en algunos casos no están justificadas. Al menos a mí me sacaban de la historia, porque no podía evitar pensar que eran decisiones ilógicas, un poco forzadas para conseguir un fin.

No obstante, es una historia que he disfrutado mucho, que he leído en poco tiempo y que creo que merece la pena. Ha sido mi primer contacto con estos autores y desde luego no será el último. 

Si os animáis, me encantará que me digáis en los comentarios vuestra opinión.

 

 

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